Los grupos y equipos son esenciales para la organización, porque integran y coordinan las tareas que realizan los empleados, dan apoyo social a sus miembros, y favorecen el aprendizaje organizativo.
Para ser exactos con la terminología, un grupo no es un equipo.
Cuando hablamos de grupo hablamos de personas que comparten objetivos comunes.
Trabajan juntas en la misma materia.
No necesitan ninguna coordinación entre ellos.
Sus miembros tienen autonomía.
Aunque compartan objetivos comunes o tengan un mismo líder, realizan su trabajo y responden de forma individual por el aporte realizado.
Cuando hablamos de equipo hablamos de un número de personas con habilidades complementarias, comprometidas con un propósito común, objetivos de rendimiento y enfoque, de lo que se consideran mutuamente responsables.
Se apoyan equitativamente para lograr un fin común.
Es imprescindible la cohesión para poder lograr resultados óptimos y cumplir su propósito.
Se apoyan y colaboran para conseguir juntos su desempeño.
Responden de forma colectiva por el trabajo realizado.
Poder es la capacidad de hacer que otros hagan lo que el directivo desea que se haga.
El poder es investido por un superior.
Se ejerce por delegación de los puestos superiores a los inferiores.
Para influir en el comportamiento de otras personas usando el poder, se hace a través de la coacción externa recurriendo a premios o castigos.
Existen dos tipos de poder:
Poder coercitivo:
Está basado en el miedo y el temor. Se basa en la amenaza y el castigo para lograr que los empleados realicen algo.
El compromiso de los empleados es superficial.
Constituye una forma inmadura de gestionar personas.
Poder utilitario:
Está basado en los beneficios que los empleados pueden obtener a través de él.
Tiene el riesgo de adormecer al empleado (si no hay beneficio no hay esfuerzo).
Quien solo ejerce el poder nunca sera un líder, sera un directivo.
Para ser un líder tenemos que unir al poder la autoridad.
Autoridad es la capacidad de hacer que otros quieran hacer lo que el directivo desea que se haga.
La autoridad se gana.
La confieren los propios empleados en base a su libre aceptación.
Es de indole moral.
La credibilidad y la ejemplaridad son los medios principales para alcanzarla
Existen dos tipos de autoridad:
Autoridad técnica:
Está basada en los conocimientos, experiencia o prestigio de quién da la orientación a seguir.
Autoridad personal:
Está basada en el valor, carisma y capacidad de atracción de una persona respecto a sus seguidores y se gana con el transcurso del tiempo.